Wall Street opera mixto entre la baja del petróleo y las tensiones con Irán
Los principales índices estadounidenses muestran movimientos moderados luego de que el Brent retrocediera por debajo de los US$100. Sin embargo, las amenazas de una nueva escalada entre Estados Unidos e Irán, los aranceles de Donald Trump y las dudas sobre las inversiones en inteligencia artificial mantienen la cautela entre los mercados.

Wall Street comenzó la jornada con un comportamiento mixto, mientras los inversionistas encuentran cierto alivio en el retroceso de los precios internacionales del petróleo. El Brent volvió a ubicarse por debajo de los US$100 por barril y los rendimientos de los bonos del Tesoro dejaron de avanzar desde los máximos alcanzados durante el año.
El S&P 500 registraba una suba del 0,12% y el Dow Jones Industrial avanzaba un 0,16%, mientras que el Nasdaq Composite retrocedía un 0,10%. El Brent operaba alrededor de US$97,37 por barril después de haber superado el jueves los US$100 por primera vez en dos meses, mientras que el WTI descendía hasta aproximadamente US$89,43.
Según informó Bloomberg Línea, pese a la baja de la jornada, el petróleo se encaminaba a terminar la semana con un incremento cercano al 10%. Las tensiones por el conflicto entre Estados Unidos e Irán y los ataques de los hutíes contra embarcaciones en el mar Rojo continúan generando preocupación por posibles interrupciones en el suministro mundial de energía.
La incertidumbre aumentó después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmara que se encuentra cerca de tomar una decisión sobre un eventual ataque de gran escala contra Irán. Sus declaraciones se produjeron luego del fracaso de un nuevo intento de alcanzar un alto al fuego y en medio de nuevas amenazas ante los ataques contra embarcaciones comerciales.
A este escenario se suma una nueva ronda de medidas comerciales impulsadas por Washington. La administración estadounidense restableció aranceles de entre el 10% y el 12,5% para importaciones procedentes de buena parte de sus principales socios comerciales, aunque sectores como combustibles, alimentos, fertilizantes, automóviles, metales y medicamentos quedaron exceptuados.
Los mercados evalúan ahora hasta qué punto estos nuevos gravámenes podrían desacelerar la actividad económica y reducir la demanda global de materias primas. Esta preocupación contribuyó a moderar los precios del crudo, ya que una menor expansión de la economía internacional podría traducirse en un menor consumo energético.
La renta variable estadounidense enfrenta además interrogantes sobre las elevadas valuaciones de las compañías tecnológicas. Algunos analistas consideran que los precios actuales de las acciones reflejan un escenario excesivamente optimista y no incorporan plenamente riesgos como el conflicto en Medio Oriente o las dudas sobre la rentabilidad de las fuertes inversiones realizadas en inteligencia artificial.
En ese contexto, Bank of America contempla en su escenario base una posible corrección de entre el 7% y el 8% para las acciones. Las dudas se concentran especialmente en si las inversiones multimillonarias destinadas a infraestructura y desarrollo de inteligencia artificial podrán generar retornos suficientes para justificar las actuales valuaciones del sector.
El oro, por su parte, continuó por encima de los US$4.000 por onza y cotizaba cerca de US$4.061, respaldado por su condición de activo de refugio. Al mismo tiempo, los operadores siguen con atención la próxima decisión de la Reserva Federal y asignan aproximadamente un 30% de probabilidad a un aumento de las tasas de interés en su próxima reunión.
El dólar también se encamina a completar su mejor semana en un mes, favorecido por la búsqueda de activos considerados seguros y las expectativas sobre la política monetaria estadounidense. En América Latina, las monedas mostraron un comportamiento desigual: el peso mexicano, el real brasileño y el peso chileno avanzaron, mientras que el peso colombiano y el argentino retrocedieron.
En el frente corporativo, American Express elevó su previsión de crecimiento de ingresos para 2026 después de registrar mejores resultados, mientras Verizon también mejoró sus perspectivas anuales tras superar las estimaciones del mercado. En Asia, CATL informó un aumento del 42% en su utilidad neta durante el primer semestre, impulsada por la demanda de sistemas de almacenamiento energético.
El escenario deja a los mercados frente a una combinación de factores de riesgo que podría mantener elevada la volatilidad durante las próximas jornadas. La evolución del conflicto con Irán, los efectos de los nuevos aranceles, las decisiones de la Reserva Federal y los resultados de las grandes compañías tecnológicas serán algunos de los principales elementos que determinarán el rumbo de Wall Street.
