Caputo defendió el rumbo económico y afirmó que Argentina dejó atrás la restricción externa
El ministro de Economía sostuvo que el actual modelo garantiza disponibilidad de divisas para importaciones, ahorro e inversión. También destacó el aporte de la energía y la minería al equilibrio macroeconómico y rechazó las críticas por el desempeño desigual de los distintos sectores productivos.

El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió este martes la estrategia económica del Gobierno nacional y aseguró que la Argentina logró superar uno de los problemas estructurales que históricamente condicionaron su crecimiento: la denominada restricción externa, vinculada a la escasez de divisas para sostener la actividad económica.
Durante su participación en el IAE Summit 2026, el funcionario afirmó que actualmente existen dólares suficientes para atender las necesidades de importación, permitir la repatriación de dividendos empresariales, abastecer la demanda de los ahorristas e incluso posibilitar la acumulación de reservas por parte del Banco Central.
Según Caputo, la disponibilidad de divisas demuestra que las recurrentes crisis externas no eran consecuencia inevitable de la estructura económica argentina, sino del modelo de intervención estatal aplicado durante años. En ese sentido, sostuvo que la estabilidad macroeconómica alcanzada en los últimos meses permitió recuperar la confianza y normalizar el funcionamiento del mercado cambiario.
El ministro también defendió la apertura comercial impulsada por el Gobierno y consideró que la mayor competencia beneficia directamente a los consumidores mediante una oferta más amplia de productos y mejores precios. Sin embargo, aclaró que el país aún mantiene niveles de apertura inferiores a los observados en otras economías de la región.
Uno de los ejes centrales de su exposición estuvo vinculado a la disparidad en el desempeño de los distintos sectores productivos. Mientras actividades como la energía y la minería continúan registrando niveles récord de inversión y producción, rubros como la industria manufacturera y la construcción muestran dificultades para recuperar dinamismo.
Frente a esas críticas, Caputo argumentó que el crecimiento de sectores estratégicos genera beneficios para el conjunto de la economía al aportar divisas, fortalecer la estabilidad cambiaria y mejorar las condiciones macroeconómicas generales. En particular, destacó el papel que desempeñan los desarrollos energéticos y mineros como motores de crecimiento de largo plazo.
El funcionario también cuestionó los modelos económicos aplicados en etapas anteriores, a los que responsabilizó por los altos niveles de inflación, la pérdida de competitividad y el aumento de la pobreza. A su juicio, los desequilibrios fiscales financiados mediante emisión monetaria terminaron afectando tanto a los consumidores como a las empresas, incluidas las industriales.
En relación con el futuro económico del país, Caputo se mostró optimista y aseguró que la continuidad de las actuales políticas permitirá consolidar un sendero de crecimiento sostenido. Además, consideró que el equilibrio fiscal alcanzado por la administración nacional constituye uno de los pilares fundamentales para garantizar estabilidad y previsibilidad en los próximos años.
De cara al escenario político y electoral, el ministro sostuvo que los resultados económicos terminarán prevaleciendo sobre las disputas partidarias y reiteró su confianza en que la Argentina atraviesa una etapa de transformación estructural que podría impulsar su crecimiento durante las próximas décadas.
