El financiamiento a las familias volvió a retroceder y acumula cinco meses de caída real

Los préstamos personales, las tarjetas de crédito y otras líneas orientadas al consumo continuaron perdiendo terreno frente a la inflación durante mayo. En contraste, el crédito comercial mostró una leve recuperación y los préstamos en dólares mantuvieron una tendencia expansiva.

 

El crédito al sector privado volvió a mostrar señales de debilidad durante mayo, especialmente en los segmentos vinculados al consumo de los hogares. Aunque los préstamos en pesos registraron un crecimiento nominal, la evolución no alcanzó para compensar el impacto de la inflación, lo que derivó en una nueva caída en términos reales.

De acuerdo con un informe elaborado por First Capital Group, el saldo total de préstamos en moneda local alcanzó los $99,6 billones, con una suba nominal mensual del 2,1%. Sin embargo, al descontar el efecto inflacionario, el financiamiento registró una contracción real del 0,3%, acumulando cinco meses consecutivos de retroceso.

El deterioro estuvo concentrado principalmente en las líneas destinadas a individuos y familias. Los préstamos personales continuaron mostrando una tendencia negativa y completaron ocho meses seguidos de caídas en términos reales. A esto se sumó el comportamiento de las tarjetas de crédito, que también reflejaron una menor utilización del financiamiento para el consumo.

Según publicó Ámbito, los especialistas atribuyen este escenario a una combinación de factores que incluyen una mayor cautela por parte de las entidades financieras, el aumento de la morosidad y una reducción de los incentivos para financiar compras en cuotas en un contexto de desaceleración inflacionaria.

Las líneas prendarias e hipotecarias también mostraron dificultades para consolidar una recuperación. Si bien registraron incrementos nominales, el crecimiento fue insuficiente para generar mejoras significativas en términos reales. En el caso de los créditos hipotecarios, el encarecimiento de las cuotas asociado a la evolución de los índices de inflación continúa condicionando la demanda.

La principal excepción dentro del sistema financiero fue el crédito comercial. Los préstamos destinados a empresas registraron una mejora real durante mayo y lograron interrumpir una secuencia de cuatro meses consecutivos de retrocesos. Analistas del sector consideran que la estabilización de las tasas de interés y una mayor previsibilidad macroeconómica comienzan a favorecer la demanda de financiamiento productivo.

Por otro lado, el crédito en dólares mantuvo una dinámica positiva. Los préstamos en moneda extranjera volvieron a crecer impulsados principalmente por operaciones comerciales, favorecidos por la estabilidad cambiaria y por una mayor disponibilidad de depósitos en dólares dentro del sistema financiero.

En conjunto, los datos reflejan una recuperación todavía desigual del crédito. Mientras algunos segmentos vinculados a la actividad empresarial comienzan a mostrar señales de mejora, el financiamiento orientado al consumo familiar continúa afectado por mayores niveles de mora, condiciones más restrictivas para el otorgamiento de préstamos y una menor predisposición de los hogares a endeudarse. Esta situación mantiene limitado uno de los principales motores potenciales para la recuperación de la demanda interna.

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