Bolivia eliminó las restricciones al uso de las Fuerzas Armadas en protestas y crece la tensión social

El presidente Rodrigo Paz promulgó la derogación de la ley de Estado de Excepción mientras continúan los bloqueos y las movilizaciones en distintas regiones del país.

 

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, promulgó este miércoles una ley que elimina las restricciones existentes para la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos internos, en medio de una creciente crisis política y social marcada por protestas y bloqueos de rutas en distintas regiones del país.

La norma fue publicada en la Gaceta Oficial horas después de ser aprobada por la Cámara de Diputados y luego de haber obtenido el aval del Senado durante el fin de semana.

La nueva legislación deroga completamente la Ley 1341 sobre “Estados de Excepción”, vigente desde octubre de 2020, que limitaba la participación militar en el control de disturbios civiles y establecía que las Fuerzas Armadas solo podían intervenir cuando la Policía hubiera sido superada y no existiera otro medio efectivo para restablecer el orden.

Además, aquella normativa fijaba un límite máximo de 60 días para la aplicación del estado de excepción.

Con la derogación, el Gobierno queda habilitado para recurrir a mecanismos constitucionales de excepción si considera que la situación de conflictividad continúa agravándose.

Sin embargo, la promulgación de la ley no implica automáticamente la declaración de un estado de excepción, aunque le otorga mayores facultades al Ejecutivo para avanzar en esa dirección.

La decisión se produce en un contexto de fuertes protestas impulsadas por organizaciones sindicales, campesinas y obreras que reclaman la renuncia de Paz y cuestionan el rumbo económico del país.

Las movilizaciones son encabezadas principalmente por la Central Obrera Boliviana (COB) y por la Federación Departamental de Trabajadores Campesinos “Túpac Katari”.

En paralelo a la promulgación de la norma, el mandatario lanzó el denominado Consejo Económico y Social, una instancia orientada a abrir canales de negociación con distintos sectores sociales, empresariales y sindicales.

“El país necesita orden y esto está llegando al límite. El tiempo se acaba”, advirtió Paz durante el acto de presentación del espacio de diálogo.

El presidente también defendió la gestión de sus primeros seis meses de gobierno y apuntó contra las administraciones anteriores encabezadas por Evo Morales y Luis Arce.

“El que quiera destruir la patria se las va a ver con este presidente y con toda la fuerza de la Constitución”, sostuvo.

Mientras tanto, las protestas continuaron este miércoles en La Paz, donde miles de manifestantes volvieron a movilizarse por el centro de la ciudad acompañados por choferes que mantienen paralizado parte del transporte público.

Según datos de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), el país registró 64 puntos de bloqueo activos distribuidos en al menos cuatro departamentos.

La Paz concentra la mayor cantidad de cortes, especialmente en rutas estratégicas que conectan el altiplano y zonas fronterizas.

También persisten bloqueos en Cochabamba, Oruro, Potosí y sectores de Santa Cruz de la Sierra.

El impacto de las protestas ya comenzó a afectar el abastecimiento de alimentos, medicamentos, oxígeno y combustibles, especialmente en La Paz, donde crecieron las denuncias por faltantes y aumentos de precios en productos esenciales.

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