Codelco y SQM invertirán US$3.000 millones para impulsar una nueva tecnología de extracción de litio en Chile
El proyecto busca aplicar métodos de extracción directa en el salar de Atacama para aumentar la producción y reducir el impacto ambiental.

Las compañías chilenas Codelco y SQM proyectan invertir cerca de 3.000 millones de dólares para desarrollar nuevas tecnologías de extracción de litio en el Salar de Atacama, uno de los principales reservorios mundiales del mineral estratégico para la transición energética.
La inversión será canalizada a través de la sociedad conjunta Novandino Litio, creada tras el acuerdo mediante el cual SQM cedió una participación mayoritaria de sus activos de salmuera a la empresa estatal chilena a cambio de extender sus operaciones en el norte del país.
Según informó la compañía, el proyecto ya completó parte de los trabajos de diseño e ingeniería y prevé presentar durante junio un estudio de impacto ambiental ante los organismos reguladores chilenos.
La iniciativa apunta a implementar tecnologías de extracción directa de litio, conocidas en la industria como DLE (Direct Lithium Extraction), un sistema que promete reducir significativamente el uso de agua y acelerar los tiempos de producción respecto del método tradicional basado en evaporación solar.
Actualmente, la extracción convencional en Atacama utiliza grandes estanques de evaporación de salmuera, un proceso cuestionado por organizaciones ambientales debido a su impacto sobre ecosistemas frágiles y reservas hídricas en una de las regiones más áridas del planeta.
El gerente de medio ambiente de Novandino, Julio García, explicó que el nuevo sistema incorporará procesos de nanofiltración, evaporación mecánica y reinyección de salmuera para preservar el equilibrio hidrológico y geoquímico del salar.
“La tecnología será supervisada rigurosamente para comprobar tanto sus niveles de recuperación como su impacto ambiental”, sostuvo García durante una entrevista difundida por Bloomberg Línea.
La extracción directa de litio es considerada una de las grandes apuestas tecnológicas del sector, aunque todavía enfrenta desafíos vinculados a su escalabilidad y viabilidad comercial a gran escala.
En ese sentido, el Salar de Atacama aparece como uno de los principales campos de prueba internacionales para este tipo de sistemas. Analistas del sector consideran que, si la tecnología logra funcionar de manera eficiente allí, podría acelerar su adopción global.
El proyecto, denominado “Salar Futuro”, contempla una implementación gradual hacia finales de esta década y una puesta en marcha completa prevista para mediados de la década de 2030, siempre sujeta a la obtención de permisos ambientales y regulatorios.
Además de aumentar la producción de litio para abastecer la creciente demanda de baterías para vehículos eléctricos y almacenamiento energético, el plan busca eliminar progresivamente la extracción de agua dulce y reducir la dependencia de grandes piscinas de evaporación.
Chile continúa siendo uno de los principales productores mundiales de litio junto con Australia y China, mientras el mineral se consolida como uno de los recursos estratégicos más importantes para la industria energética global y la transición hacia tecnologías bajas en carbono.
