El Gobierno pisó transferencias para cumplir las metas del FMI y la deuda flotante subió un 60% interanual

Datos de la Tesorería revelan que los pagos postergados incluyen subsidios al transporte, envíos al PAMI y transferencias a provincias. Economistas advierten que sin esos retrasos el superávit fiscal no se hubiera sostenido.

El Gobierno pisó transferencias para cumplir las metas del FMI y la deuda flotante subió un 60% interanual

 

El Ministerio de Economía recurrió al retraso de transferencias como herramienta para sostener el superávit fiscal y cumplir con las metas indicativas del FMI correspondientes al primer trimestre. Según datos de la Tesorería General de la Nación relevados por Ámbito, la deuda flotante de la Administración Central por el rubro transferencias creció más del 60% en términos reales interanuales en febrero, pasando de 472.296 millones de pesos en 2025 a 1,02 billones en 2026. En términos nominales, el aumento fue del 116%.

Las transferencias postergadas abarcan un abanico amplio de conceptos: envíos a provincias y municipios, subsidios al sector privado, aportes a universidades y empresas públicas. Entre las consecuencias más visibles del retraso figura la crisis en el sistema de transporte del AMBA, que derivó en una reducción de frecuencias y un paro de choferes semanas atrás, ante la demora en el pago de subsidios a las empresas del sector. También se habrían visto afectados los envíos del Ministerio de Economía al PAMI, cuya obra social no logra financiarse con los aportes de los trabajadores. Médicos y clínicas de la obra social de los jubilados se encuentran en protesta por falta de pago de haberes y prestaciones.

El economista Lorenzo Sigaut Gravina fue directo al señalar el mecanismo: “Para sostener el pilar del superávit primario hay que frenar pagos. Si los pagos se hubieran hecho, tal vez habría habido más gasto que ingresos”. Graciela Ocaña, extitular del PAMI y legisladora porteña, fue aún más contundente: “El ministro Caputo está pisando los fondos del PAMI, los distritos y el transporte para dibujar el superávit fiscal”.

Según datos de la Oficina del Presupuesto del Congreso, los retrasos de pagos de la Administración Pública Nacional en lo que va del año llegaron a 4,3 billones de pesos, un aumento nominal del 14% respecto del primer trimestre de 2025. Para sostener el resultado positivo, el Gobierno también recurrió a ingresos extraordinarios, como rentas del Fondo de Garantía de Sustentabilidad y fondos provenientes de la privatización de la represa del Comahue.

El esfuerzo rindió su fruto en términos de negociación con el organismo multilateral. Caputo viajó a Washington y obtuvo la aprobación del staff técnico del FMI, demostrando el cumplimiento de las metas indicativas de superávit fiscal del primer trimestre, estimadas en 4,5 billones de pesos. Solo resta la aprobación del Directorio para liberar un desembolso de 1.000 millones de dólares. Como suele ocurrir en situaciones similares, una vez lograda esa aprobación, el Ministerio de Economía intentará ponerse al día con los pagos postergados.

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