El S&P 500 y el Nasdaq marcaron nuevos récords históricos impulsados por la distensión con Irán y los resultados bancarios
Las señales de una posible extensión del cese al fuego redujeron la prima de riesgo geopolítica y desataron una rotación hacia tecnológicas y financieras. Oracle subió 18% y Bank of America reportó ingresos récord en renta variable.
Wall Street cerró este miércoles con nuevos máximos históricos. El S&P 500 avanzó un 0,80% y superó su récord anterior de fines de enero, mientras que el Nasdaq subió un 1,59% y también cerró en niveles nunca antes vistos, impulsado por el fuerte repunte de las acciones tecnológicas, según informó Bloomberg Línea. El Dow Jones fue la excepción y cayó un 0,15%.
El motor de la jornada fue doble: las señales de distensión en Medio Oriente y el arranque de la temporada de resultados corporativos. Washington y Teherán evalúan extender el cese al fuego vigente por dos semanas adicionales para avanzar en negociaciones técnicas hacia un acuerdo más amplio, lo que llevó a los inversores a desmontar parte de la prima de riesgo acumulada desde el inicio del conflicto a fines de febrero y a redirigir flujos hacia activos de crecimiento.
Las tecnológicas fueron las grandes protagonistas. Oracle se disparó un 18% en la jornada, mientras que Microsoft y Palantir avanzaron alrededor de un 6%. En las últimas dos sesiones, un fondo cotizado que sigue al sector de software acumuló un alza del 6,4%. El renovado apetito por el sector refleja una rotación hacia activos de crecimiento en la medida en que se disipan los temores más inmediatos sobre el impacto económico del conflicto, especialmente en el segmento vinculado a la inteligencia artificial.
El sector financiero también aportó soporte relevante. Bank of America reportó ingresos récord en su mesa de renta variable, con un aumento del 30% hasta 2.800 millones de dólares, una ganancia por acción de 1,11 dólares por encima de las previsiones y un beneficio neto que creció un 17,3% hasta 8.160 millones de dólares. Morgan Stanley, por su parte, informó ingresos de 5.150 millones de dólares en trading de acciones, un incremento del 25% que superó expectativas y llevó el total de ingresos por negociación a 8.510 millones. Ambas entidades reflejan cómo la volatilidad del conflicto impulsó la actividad en los mercados durante el trimestre.
Robinhood también tuvo una jornada destacada, con una suba de casi un 10% tras la aprobación por parte de la SEC de cambios en las restricciones al trading intradía para inversores minoristas, una medida que podría dinamizar significativamente la actividad en la plataforma.
En el frente macrofinanciero, los bonos del Tesoro retrocedieron, con el rendimiento a dos años subiendo a 3,77%, en señal de ajuste en las expectativas de tasas. El oro cedió hacia los 4.800 dólares la onza, afectado por la menor demanda de refugio y la persistencia de expectativas de tasas elevadas. El Brent se mantuvo cerca de los 95 dólares, condicionado aún por el bloqueo en el estrecho de Ormuz y la interrupción de suministros en el Golfo Pérsico.
Los analistas mantienen una visión constructiva sobre el mercado. Ulrike Hoffmann-Burchardi, de UBS, afirmó que “seguimos viendo un potencial saludable para que el S&P 500 continúe su avance durante el resto del año, respaldado por un crecimiento sólido de las ganancias”. Steven Blitz, de TS Lombard, señaló que “la ausencia de nuevas tensiones ha impulsado este repunte” aunque advirtió que será necesario reevaluar el panorama una vez se clarifique el impacto total del conflicto.
En el plano corporativo, Snap anunció el recorte del 16% de su plantilla global —unos 1.000 empleados— con ahorros estimados en más de 500 millones de dólares anuales. Alibaba se prepara para ingresar al mercado de robots en China con un modelo cuadrúpedo y el robot ZeeBot para almacenes. Ferrero fue objeto de inspecciones antimonopolio por parte de la Comisión Europea en varios países de la Unión. Y el fondo soberano de Arabia Saudita presentó su estrategia 2026-2030, con foco en turismo, energía limpia e infraestructura.
En América Latina, el comportamiento de las divisas fue mixto. El peso argentino, el chileno y el mexicano subieron frente al dólar, mientras que el peso colombiano, el real brasileño y el sol peruano retrocedieron, este último condicionado por la incertidumbre del proceso electoral en curso.

