El déficit comercial con Brasil se redujo casi a la mitad en el primer trimestre

Las importaciones cayeron más que las exportaciones en un contexto de enfriamiento de la actividad. El sector petrolero, el agro y la industria automotriz marcarán la dinámica del resto del año.

El déficit comercial con Brasil se redujo casi a la mitad en el primer trimestre

El déficit comercial de Argentina con Brasil se redujo un 44,9% interanual en el primer trimestre de 2026, al pasar de 1.267 a 698 millones de dólares. La mejora respondió principalmente a una caída más pronunciada en las importaciones que en las exportaciones, en un contexto de enfriamiento de la actividad económica local, según informó Ámbito en base a datos del Ministerio de Economía de Brasil.

En marzo, el saldo bilateral fue desfavorable para Argentina en 342 millones de dólares, una mejora significativa respecto a los 557 millones registrados en el mismo mes de 2025. Las exportaciones crecieron un 12,1% interanual, el primer dato positivo en ocho meses, y treparon a 1.128 millones de dólares. Desde la consultora Abeceb destacaron que el sector petrolero-petroquímico explicó el 68% del aumento en el valor exportado, impulsado principalmente por las ventas de petróleo crudo, aunque también incidieron los alcoholes y el polietileno.

El contexto internacional jugó un rol clave. El conflicto en Medio Oriente disparó los precios del crudo y llevó al gobierno de Lula a implementar un paquete de medidas que incluyó recortes impositivos y subsidios, lo que incrementó la demanda brasileña de petróleo argentino en un momento en que la expansión de Vaca Muerta amplía la oferta exportable. Sin embargo, Federico Bernini, economista del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA, matizó ese análisis al señalar que el salto exportador respondió más a una mayor capacidad argentina para vender petróleo que a un alza genuina en la demanda de Brasil, y que el efecto precio del conflicto bélico no se habría reflejado del todo en los números de marzo.

En el resto de los sectores, el agro mostró un comportamiento mixto. Las exportaciones de trigo se hundieron un 20,3% interanual, afectadas por la buena cosecha brasileña y el mayor peso del mercado asiático en las ventas argentinas. En sentido contrario, crecieron con fuerza las exportaciones de lácteos. En la industria automotriz, el principal impulso vino de un aumento del 34,7% en las ventas de pick-ups, aunque las de vehículos livianos cedieron. Bernini advirtió además que la magnitud del aumento en las exportaciones debe ser matizada por la mayor cantidad de días hábiles que tuvo marzo de 2026 respecto al año anterior, dado que en 2025 los feriados de carnaval cayeron en marzo.

Por el lado de las importaciones, el total de marzo fue de 1.470 millones de dólares, una caída del 6% interanual y la quinta baja consecutiva, aunque la menor desde noviembre. Casi la mitad de la contracción fue explicada por menores compras de porotos de soja y productos energéticos. En automotriz, si bien crecieron las compras de vehículos terminados, hubo un fuerte descenso en las importaciones de autopartes, vinculado a paradas operativas en las terminales locales.

Bernini subrayó que la caída de las importaciones no es un fenómeno exclusivo del intercambio con Brasil. “Después de las elecciones legislativas se pincharon las importaciones con todos los países. Pareciera que hay un tema de actividad económica que es insoslayable”, señaló. Según sus cálculos, ajustadas por días hábiles, las importaciones de marzo están por debajo de todos los meses de 2025, con una baja interanual del 13% en el primer trimestre, explicada principalmente por la caída en insumos y combustibles.

Para el acumulado de 2026, Abeceb proyecta un déficit bilateral con Brasil cercano a los 4.000 millones de dólares, inferior al rojo de 5.201 millones de 2025. Los tres factores que explican esa mejora esperada son la desaceleración de la actividad y el consumo de bienes importados, el reemplazo de Brasil por China como proveedor automotriz, y la suba en los precios de los combustibles por la guerra. Como riesgos al alza del déficit, la consultora menciona la apreciación cambiaria local y una eventual menor demanda de productos agropecuarios desde el país vecino.

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