La industria argentina acumula una de las mayores caídas del mundo en los últimos dos años
Un informe internacional ubica al país entre los peores desempeños industriales recientes.
La producción cayó 7,9% y se registraron cierres de empresas y pérdida de empleo en el sector.
La actividad industrial en Argentina atraviesa uno de sus períodos más complejos de los últimos años. De acuerdo con un análisis comparativo a escala global, el país registró la segunda mayor caída de producción manufacturera en el mundo durante los últimos dos años, solo por detrás de Hungría.
El retroceso acumulado alcanza el 7,9% desde fines de 2023 y se produce en un contexto de cierre de empresas y reducción del empleo industrial. El informe analiza el desempeño de más de 80 economías relevantes y evidencia que la contracción local fue más profunda que la observada en numerosas economías desarrolladas.
La industria tiene un peso significativo en la estructura económica argentina. Según datos del sector empresario, genera cerca del 19% del empleo formal directo y sostiene millones de puestos de trabajo de manera indirecta. Sin embargo, en los últimos meses se consolidó una tendencia de retroceso productivo que impacta tanto en la actividad como en el mercado laboral.
Un estudio elaborado por la consultora Audemus, basado en estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), advierte que el contexto global fue desafiante para la manufactura, pero que el deterioro argentino superó ampliamente al de otras economías. Según consignó el medio Ámbito al difundir el informe, mientras algunos países registraron contracciones por factores externos —como el encarecimiento de la energía o las tensiones comerciales— en el caso argentino se señalan causas principalmente internas.
Entre los factores mencionados aparecen la apreciación del tipo de cambio, la apertura comercial acelerada y la falta de instrumentos de política industrial que respalden al sector productivo.
El contraste se vuelve más evidente al observar lo ocurrido en otros países de América Latina. Brasil, por ejemplo, registró un crecimiento promedio cercano al 3,5% impulsado por políticas de estímulo industrial y programas específicos para sectores estratégicos. También se registraron expansiones en Chile, Perú y Uruguay, con aumentos que oscilaron entre el 3% y el 6%.
En el plano internacional, el liderazgo en crecimiento industrial continúa concentrándose en economías del este asiático, como Taiwán, Vietnam, China y Singapur, que mantienen un fuerte dinamismo manufacturero.
La caída de la industria argentina también tiene consecuencias visibles en el empleo y en la estructura productiva. En los últimos dos años se perdieron alrededor de 73.000 puestos de trabajo en el sector y más de 2.400 empresas dejaron de operar, lo que representa cerca del 5% del total del entramado industrial.
Entre las actividades más afectadas se encuentran la industria textil, la indumentaria y la metalurgia, aunque el deterioro alcanza prácticamente a todas las ramas manufactureras. El resultado es una recesión prolongada en el sector, que acumula varios meses consecutivos de caída en los niveles de producción.

