Jorge Macri ratificó su compromiso con el orden y la seguridad y propuso impedir que la gente viva en la calle
En la apertura de las 29ª sesiones ordinarias, el Jefe de Gobierno defendió la política de orden público, pidió reformar la Ley de Salud Mental y reclamó sancionar la Ley Antitrapitos y la Ley de Vandalismo.
En la apertura de las 29ª sesiones ordinarias en la Legislatura porteña, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, reafirmó que su gestión continuará priorizando el orden público, el cumplimiento de la ley y la seguridad en la Ciudad de Buenos Aires. En su discurso, sostuvo que “vivir en la calle no es algo positivo, no es humano” y planteó la necesidad de generar consensos políticos para impedir que personas en situación de calle puedan rechazar asistencia estatal.
El mandatario señaló que la Ciudad cuenta con una red de 50 Centros de Inclusión Social y diversos dispositivos de asistencia habitacional para evitar que más de 16 mil personas duerman en la vía pública. Durante 2025, se abrieron 12 nuevos centros y se fortaleció la red de atención. Además, destacó el desarrollo de casas destinadas al abordaje de salud mental y adicciones, en articulación con Bloomberg Philanthropies, con equipos interdisciplinarios disponibles las 24 horas.
Según detalló, actualmente hay 1.800 personas que no aceptan ayuda, en su mayoría con problemas de adicciones o salud mental. En ese marco, pidió herramientas legales para intervenir aun cuando exista negativa, al tiempo que reclamó al Congreso Nacional la modificación de la Ley Nacional de Salud Mental y cuestionó el funcionamiento de la Comisión Nacional Interministerial en Políticas de Salud Mental y Adicciones.
Macri también reclamó a la Provincia de Buenos Aires que amplíe su red de paradores, al sostener que “siete de cada diez personas que están en la calle vienen del Conurbano”, e instó al gobernador Axel Kicillof a asumir responsabilidades en la materia.
Seguridad y orden público
El jefe de Gobierno defendió la política de control del espacio público, mencionando el fin de los piquetes y acampes, operativos contra la venta ilegal y la recuperación de más de 600 viviendas usurpadas. Asimismo, solicitó a la Legislatura la aprobación de la Ley “Antitrapitos” para endurecer sanciones contra quienes extorsionan en la vía pública, y del proyecto de Ley de Vandalismo (“Rompe Paga”) para tipificar penalmente la destrucción de bienes públicos.
En materia de seguridad, aseguró que los delitos bajaron en la Ciudad y que se incorporaron 4.000 policías, 620 armas de baja letalidad y más tecnología de monitoreo, con 17 mil cámaras activas y el sistema de Anillo Digital.
Durante su exposición, el mandatario afirmó que la Ciudad mantiene orden fiscal y el nivel de deuda más bajo de los últimos 12 años. Destacó la reducción de Ingresos Brutos para 150 mil trabajadores no profesionales, la devolución de saldos a favor a más de 22 mil contribuyentes y la exención del ABL para jubilados y personas con discapacidad.
También anunció alivios fiscales temporales para sectores gastronómicos y hoteleros y reclamó a la Nación el pago de la coparticipación que, según sostuvo, aún adeuda a la Ciudad.
Educación, salud y obras
Macri presentó avances en infraestructura y servicios públicos, entre ellos la licitación de la Línea F de Subte, la construcción del TramBus eléctrico, la transformación de la autopista Dellepiane y la expansión de la movilidad eléctrica.
En educación, destacó el Plan Estratégico Buenos Aires Aprende, la acreditación de docentes en herramientas de Inteligencia Artificial y la inauguración de nuevas escuelas con enfoque bilingüe y tecnológico. En salud, subrayó la incorporación de tecnología de alta complejidad, la ampliación de turnos y el fortalecimiento del SAME.
En el cierre de su discurso, el jefe de Gobierno sostuvo que su administración continuará enfocada en “una Ciudad ordenada y segura”, con inversión en infraestructura, innovación y servicios públicos, y reiteró que la prioridad será garantizar condiciones de convivencia, seguridad y desarrollo para los porteños.

