La “Junta de Paz” de Trump para Gaza fija una membresía permanente de US$ 1.000 millones

El organismo que supervisará la reconstrucción de Gaza permitirá cargos vitalicios a quienes realicen un aporte millonario. Los fondos, según Washington, se destinarán íntegramente a la recuperación del territorio.

 

La “Junta de Paz” impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para coordinar la reconstrucción de Gaza prevé una membresía permanente a cambio de un pago de US$ 1.000 millones, de acuerdo con un funcionario estadounidense citado por CNN. Quienes no realicen ese aporte podrán integrar el organismo, pero con mandatos limitados a tres años.

Desde la Casa Blanca aclararon que la contribución no es obligatoria y que los fondos recaudados se destinarán en su totalidad a la reconstrucción del enclave palestino. Además, remarcaron que la estructura de la junta será reducida y sin salarios elevados ni una burocracia extensa, en contraste con otros organismos internacionales.

La iniciativa forma parte del plan de Estados Unidos, respaldado por Naciones Unidas, para desmilitarizar y reconstruir Gaza tras dos años de guerra entre Israel y Hamas. Cada integrante de la junta contará con una cartera específica, considerada clave para la estabilización y el desarrollo a largo plazo del territorio.

Entre los miembros confirmados figuran el expresidente del Reino Unido Tony Blair, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Trump presentó al grupo como “la junta más grande y prestigiosa jamás reunida”. Bloomberg fue el primer medio en revelar la existencia del pago de US$ 1.000 millones para acceder a una membresía permanente.

El organismo también incluye a figuras cercanas al presidente estadounidense, como el enviado de política exterior Steve Witkoff, el asesor adjunto de seguridad nacional Robert Gabriel y su yerno, Jared Kushner, además del empresario Marc Rowan y el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga.

El esquema de gobernanza propuesto por Estados Unidos contempla que la administración cotidiana de Gaza quede en manos de una comisión palestina de tecnócratas. En paralelo, una “junta ejecutiva de Gaza” brindará apoyo a esa gestión e incluirá representantes de Turquía, Qatar, Egipto y Emiratos Árabes Unidos, junto a algunos miembros de la Junta de Paz.

Sin embargo, el plan ya genera tensiones diplomáticas. El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, expresó su rechazo a la participación de Turquía y Qatar en roles clave, al considerar que la iniciativa no fue coordinada con su Gobierno y que ambos países mantienen vínculos con Hamas. Estas diferencias anticipan un escenario complejo para la implementación del esquema de reconstrucción y gobernanza en la Franja de Gaza.

Left Menu Icon