Menos riesgo en la región: cómo impactó el primer año de Trump en los bonos latinoamericanos

Durante los últimos 12 meses, todos los países de América Latina lograron reducir su riesgo país. El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca coincidió con una fuerte mejora en los spreads soberanos.

 

El primer año del segundo mandato de Donald Trump en Estados Unidos estuvo acompañado por una mejora generalizada en los mercados financieros latinoamericanos. Los bonos soberanos en dólares mostraron subas y el riesgo país de la región registró una marcada compresión, reflejando un mayor apetito de los inversores por los activos emergentes.

El Indicador de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI), que elabora JPMorgan y que funciona como referencia para medir el riesgo país, cayó en promedio desde los 422 puntos que se observaban antes de la asunción de Trump hasta ubicarse en torno a los 295 puntos actuales. Este indicador mide el diferencial de rendimiento entre los bonos soberanos de economías emergentes y los títulos del Tesoro estadounidense, considerados de menor riesgo.

La baja regional se explica por mejoras prácticamente generalizadas. Incluso las dos principales economías de América Latina, Brasil y México, lograron reducir sus spreads, a pesar de los cruces políticos que mantuvieron sus gobiernos con la administración republicana. En el caso brasileño, el EMBI pasó de 222 a 191 puntos, mientras que México recortó su riesgo país desde 317 hasta 222.

Entre los países de mayor riesgo, las caídas fueron aún más pronunciadas. Ecuador y Bolivia mostraron fuertes compresiones, asociadas a cambios políticos internos y a expectativas más favorables para los mercados. Ecuador redujo su indicador desde niveles superiores a los 1.000 puntos hasta ubicarse por debajo de los 500, mientras que Bolivia pasó de más de 2.000 puntos a un rango cercano a los 650, en un contexto de giros hacia propuestas económicas de perfil más promercado, de acuerdo a análisis difundidos por medios financieros internacionales especializados como Bloomberg Línea.

Argentina también registró una mejora, aunque más moderada en términos relativos. El riesgo país descendió de 641 a 564 puntos en el período analizado. En este caso, el factor externo tuvo un peso central: tras una fuerte caída de los bonos luego de un revés electoral del oficialismo, el mercado reaccionó positivamente cuando desde Washington se enviaron señales de respaldo explícito al Gobierno de Javier Milei. Cabe recordar que el indicador había llegado a superar los 1.400 puntos en septiembre, antes de iniciar su recuperación.

Otro caso llamativo fue el de Venezuela, donde el riesgo país se desplomó desde niveles extremos, cercanos a los 25.000 puntos, hasta situarse por debajo de los 10.000. La mejora estuvo vinculada a expectativas de un eventual cambio de régimen, reforzadas por decisiones políticas adoptadas desde la Casa Blanca contra el liderazgo venezolano.

Honduras también mostró una de las mayores mejoras porcentuales. Su EMBI se redujo desde 438 puntos a poco más de 200, impulsado por un cambio de clima político y el triunfo electoral de un candidato conservador, en un proceso seguido de cerca por Estados Unidos.

En términos comparativos, el ranking regional muestra que Uruguay y Chile continúan siendo los países con menor riesgo país, seguidos por República Dominicana, Paraguay y Perú. En el extremo opuesto, aunque con mejoras significativas, se mantienen Venezuela y Bolivia. El balance general deja en evidencia que, durante el primer año de Trump, América Latina logró una notable reducción del riesgo percibido por los mercados, en un contexto donde la política internacional volvió a jugar un rol clave en la dinámica financiera de la región.

Left Menu Icon