Alivio para el sector minero argentino: el litio vuelve a subir y supera los US$20.000
Tras meses de valores deprimidos, el carbonato de litio duplicó su precio respecto de octubre. El repunte está impulsado por la fuerte expansión de sistemas de baterías, especialmente en China.
El inicio de 2026 trajo una señal positiva para la minería argentina: el precio internacional del carbonato de litio volvió a ubicarse por encima de los US$20.000 por tonelada, un nivel que no se observaba desde hace varios meses y que implica duplicar los valores registrados hacia fines de 2025.
La recuperación llega luego de un prolongado ciclo bajista. Tras alcanzar picos cercanos a los US$80.000 en 2022, el litio atravesó una fuerte corrección que llevó su cotización a caer por debajo de los US$10.000, generando preocupación en los principales países productores.
Para provincias como Catamarca, Salta y Jujuy, donde se concentra la producción nacional, el repunte representa un alivio significativo. Argentina exporta mayormente este insumo al mercado chino, donde se destina a la fabricación de baterías. De acuerdo con datos oficiales difundidos recientemente, durante 2025 las ventas externas de carbonato de litio crecieron más de 37% en términos de valor, alcanzando los US$842 millones, impulsadas por un mayor volumen exportado, aunque con precios promedio más bajos en comparación interanual, según consignó un informe del organismo estadístico nacional.
La mejora en los precios coincide además con un fuerte aumento en los niveles de producción. En noviembre pasado se registró un récord de extracción, con más de 11.000 toneladas, lo que implicó un salto interanual superior al 60% y marcó el mayor volumen desde que existen registros oficiales.
Especialistas del sector explican que uno de los factores clave detrás del reciente repunte es la acelerada instalación de sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías (BESS), particularmente en China. Este tipo de tecnología resulta fundamental para compensar la intermitencia de las energías renovables y estabilizar las redes eléctricas, lo que incrementa de forma directa la demanda de litio a escala global.
Pese a la mejora, en la industria prima la cautela. Si bien algunos analistas anticipan un escenario de mayor demanda en los próximos meses, todavía no hay consenso sobre la sostenibilidad de los valores actuales. El mercado del litio continúa siendo relativamente pequeño y volátil, aunque estratégico para las cadenas industriales vinculadas a la transición energética y la electromovilidad.
Con este nuevo escenario, el sector minero argentino observa con expectativa la evolución de los precios, en un contexto donde el litio vuelve a posicionarse como uno de los recursos clave para las exportaciones y el desarrollo productivo del país.

