Zelenski acusa a Moscú de prolongar la guerra tras una ofensiva masiva sobre Ucrania
El presidente ucraniano denunció ataques deliberados contra infraestructura energética y civil, que dejaron miles de hogares sin luz ni calefacción, y reclamó mayor presión internacional sobre Rusia.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, afirmó este sábado que Rusia no tiene intención de poner fin al conflicto armado y que, por el contrario, aprovecha cada oportunidad para intensificar el sufrimiento de la población civil. La declaración se produjo luego de una ofensiva de gran magnitud, que incluyó el lanzamiento de casi 500 drones y alrededor de 40 misiles sobre distintas regiones del país.
Según denunció el mandatario, los ataques estuvieron dirigidos de manera deliberada contra infraestructuras energéticas y zonas habitadas, en un momento especialmente sensible del calendario, dejando a cientos de miles de personas sin suministro eléctrico ni calefacción. “Cuando incluso las fiestas de fin de año se transforman en un escenario de destrucción, queda claro que no hay voluntad de paz”, sostuvo Zelenski en un mensaje difundido en redes sociales.
Las autoridades locales informaron que la ofensiva mantuvo durante horas la alerta antiaérea en Kiev y otras ciudades, con un saldo trágico que incluyó la muerte de una mujer de 47 años y al menos once personas hospitalizadas. El gobernador de la región capitalina precisó que unas 320.000 personas quedaron sin electricidad como consecuencia de los bombardeos.
En este contexto, el jefe de Estado ucraniano instó a los países occidentales a endurecer las medidas contra Moscú, al considerar que la estrategia del Kremlin apunta a profundizar la presión no solo sobre Ucrania, sino también sobre la comunidad internacional. Zelenski remarcó que la continuidad de los ataques demuestra que el gobierno de Vladímir Putin busca debilitar la posición ucraniana antes de cualquier intento de negociación.
Las declaraciones se conocieron en la antesala de un viaje del presidente ucraniano a Estados Unidos, donde tiene previsto reunirse con Donald Trump para analizar una iniciativa impulsada por Washington con el objetivo de avanzar hacia una eventual salida diplomática. A poco de cumplirse cuatro años del inicio de la guerra, Zelenski volvió a insistir en que el recrudecimiento de los bombardeos es una señal inequívoca de que Rusia “no quiere el fin de la guerra”, sino prolongar un escenario de hostigamiento permanente.

