China proyecta un crecimiento industrial cercano al 6% para 2025, aunque persisten señales de desaceleración
El Gobierno anticipa una leve aceleración de la producción fabril respecto de 2024. Sin embargo, los últimos datos mensuales muestran un enfriamiento que preocupa a los analistas.
El Gobierno de China anticipó que la producción de las principales empresas industriales crecerá un 5,9% en 2025, una tasa apenas superior a la registrada el año anterior. La previsión fue difundida por el Ministerio de Industria y refleja un escenario de expansión moderada, en un contexto marcado por señales recientes de desaceleración económica.
Según información oficial divulgada por medios estatales, el ritmo proyectado se ubicaría por debajo del crecimiento acumulado durante los primeros once meses de 2025, cuando la actividad industrial avanzó cerca del 6%, de acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Estadística de China. Esto sugiere que el cierre del año podría mostrar una pérdida de impulso respecto de los meses previos.
Los indicadores más recientes refuerzan esa lectura. En noviembre, la producción industrial —que contempla a las compañías con ingresos anuales superiores a los 20 millones de yuanes— creció 4,8% interanual, el registro más bajo desde agosto de 2024. Este desempeño encendió alertas entre analistas económicos, que observan un enfriamiento progresivo de la actividad fabril.
En análisis difundidos por Ámbito, especialistas señalan que la desaceleración está vinculada a la debilidad de la demanda interna y al arrastre negativo de la crisis del sector inmobiliario, que continúa afectando la inversión y el consumo. A ello se suma la persistente dependencia del modelo chino de las exportaciones, en un contexto global más incierto.
Frente a este panorama, las autoridades económicas reconocieron desequilibrios entre oferta y demanda y adelantaron que en 2026 se desplegarán nuevas herramientas fiscales para estimular el consumo y reactivar la inversión productiva. El objetivo, indicaron, es sostener el crecimiento industrial y reducir los riesgos asociados a una desaceleración más pronunciada de la segunda economía del mundo.

