Bajó el desempleo en el tercer trimestre, pero el empleo creció apoyado en la informalidad
La desocupación descendió al 6,6% entre julio y septiembre, según el INDEC. Sin embargo, el aumento del empleo se explicó casi exclusivamente por el trabajo informal y el cuentapropismo.
La tasa de desempleo se ubicó en el 6,6% durante el tercer trimestre del año, marcando una leve mejora respecto del 6,9% registrado en el mismo período de 2024, de acuerdo con los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El indicador alcanzó así su nivel más bajo del año, en un contexto atravesado por el debate legislativo sobre la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional.
El informe de Mercado de Trabajo, elaborado a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), mostró además una caída de un punto porcentual frente al trimestre previo, cuando la desocupación había sido del 7,6%. La mejora respondió a un aumento en la cantidad de personas ocupadas y no a una menor búsqueda de empleo. En ese sentido, la tasa de empleo pasó del 45% al 45,4% de la población.
No obstante, distintos analistas advirtieron que el crecimiento del empleo estuvo concentrado casi en su totalidad en el segmento informal. Según especialistas del ámbito productivo y consultoras privadas, la creación de puestos de trabajo formales continúa debilitándose, en línea con los datos que mes a mes publica la Secretaría de Trabajo. La tasa de informalidad alcanzó el 43,3%, frente al 42,6% de un año atrás.
En el mismo período, el empleo total creció a un ritmo menor que la actividad económica. Si bien el nivel de actividad avanzó más de 3% interanual, el aumento del empleo fue explicado principalmente por el cuentapropismo y por modalidades laborales de baja protección social. El crecimiento del monotributo y el uso de plataformas digitales de empleo aparecen como factores relevantes en este proceso.
En términos absolutos, el organismo estadístico estimó que cerca de 958.000 personas se encontraban desocupadas en los 31 aglomerados urbanos relevados, sobre una población económicamente activa de 14,6 millones. Extrapolado al total del país, la cifra rondaría los 3,1 millones de personas sin empleo.
La presión sobre el mercado laboral —que incluye a los desocupados y a quienes buscan trabajar más horas— se ubicó en el 28,7%, con una reducción respecto de los registros del año anterior. A nivel regional, la región pampeana presentó el mayor nivel de desocupación, mientras que el Noroeste exhibió el menor. Por edad y género, las mujeres jóvenes continuaron siendo el grupo más afectado.
Desde una mirada optimista, algunos economistas atribuyeron la baja del desempleo a la recuperación parcial de la actividad económica durante el trimestre. Sin embargo, otras consultoras advirtieron que el mercado laboral muestra señales de ajuste por calidad, con una caída sostenida del empleo formal y perspectivas inciertas hacia adelante, especialmente si el crecimiento económico se mantiene débil y desigual entre sectores.

