Caputo explicó el ajuste en el esquema cambiario y aseguró que no impactará en la cotización del dólar

El ministro de Economía sostuvo que la modificación en el sistema de bandas busca ganar flexibilidad sin alterar el valor del tipo de cambio. También defendió el plan de acumulación de reservas anunciado por el Banco Central.

 

El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió las modificaciones introducidas en el régimen de bandas cambiarias y afirmó que los cambios no implicarán una suba en el precio del dólar. Según explicó, la principal novedad del esquema que comenzará a regir en 2026 es que el desplazamiento del techo de la banda dejará de ser fijo para pasar a un mecanismo variable, ajustado a la inflación de dos meses previos.

Caputo aclaró que este rediseño no debe interpretarse como una devaluación encubierta, sino como una herramienta para otorgar mayor flexibilidad al sistema. “No hay relación directa entre el crawl y el precio del dólar”, remarcó, al señalar que el objetivo es acompañar el proceso de desinflación y evitar desajustes en el esquema cambiario.

En ese sentido, explicó que el primer ajuste se realizará en enero, tomando como referencia el índice de inflación de noviembre, pero subrayó que, a medida que la inflación continúe descendiendo, el ritmo de deslizamiento será cada vez menor. “Si la inflación empieza con cero, el crawl va a perforar el 1% mensual”, sostuvo durante una entrevista en un streaming, en línea con lo que ya había planteado en distintas intervenciones públicas.

Desde el Banco Central, el director Federico Furiase complementó esa visión y señaló que el nuevo sistema permite evitar atrasos en escenarios inflacionarios adversos y, al mismo tiempo, poner un límite al traslado de precios cuando la inflación se desacelera. En el equipo económico consideran que este mecanismo facilita una transición gradual hacia un esquema de flotación más amplia.

El ministro también destacó que la propuesta fue bien recibida por los mercados y por los organismos internacionales. En ese marco, recordó que el Fondo Monetario Internacional valoró positivamente las medidas anunciadas, tanto el ajuste en el régimen de bandas como el programa de compra de reservas, señalando que se trabaja de manera coordinada con las autoridades argentinas en su implementación, según consignó Ámbito en su cobertura del tema.

En relación con la acumulación de divisas, Caputo afirmó que siempre fue una prioridad de la gestión, aunque reconoció que durante los primeros meses el problema no fue la compra sino la imposibilidad de retener reservas debido al peso de los vencimientos de deuda. “Por cada dólar que se compraba, gran parte se destinaba a pagar compromisos heredados”, explicó.

Con la recuperación del acceso al financiamiento, el Gobierno considera que se abre una nueva etapa. El Banco Central lanzó un programa que prevé acumular entre 10.000 y 17.000 millones de dólares durante el próximo año, acompañado por un aumento moderado de la base monetaria en relación con el PBI.

Finalmente, Caputo sostuvo que la estrategia cambiaria permitió atravesar momentos de fuerte tensión sin abandonar el esquema de bandas. Aseguró que una salida anticipada hacia una flotación plena hubiera provocado una disparada del dólar y del riesgo país, y concluyó que la estabilidad lograda tras las elecciones confirmó la validez del camino elegido por el Gobierno.

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