El déficit comercial con Brasil en 2025 ya superó los u$s4.000 millones ante creciente “rojo” del sector automotriz
Las importaciones de vehículos desde el principal socio comercial saltaron 70% anual en agosto. En paralelo, preocupa la dinámica de las exportaciones.
El déficit comercial bilateral acumulado con Brasil en lo que va de 2025 ascendió a u$s4.120 millones. La profundización de este saldo negativo fue explicada fundamentalmente por el creciente “rojo” del sector automotriz, en el marco de una mayor adopción de autos chinos en el país vecino.
Según datos oficiales del ministerio de economía de nuestro principal socio comercial, en agosto el intercambio bilateral arrojó un déficit de u$s614 millones, el segundo peor dato del año. Vale recordar que en el mismo mes de 2024 el resultado negativo fue de apenas u$s14 millones, mientras que el acumulado del período enero-agosto de dicho año mostraba un superávit de u$s126 millones.
Por su parte, las exportaciones argentinas hacia la principal economía de la región bajaron 11,8% interanual en agosto y 1,6% en el acumulado de 2025.
“No esperamos una reversión de la dinámica deficitaria del saldo comercial argentino con Brasil en los próximos meses, que totalizaría entre u$s6.000 millones y u$s6.500 millones en 2025. Se estima que el ritmo de crecimiento de las importaciones se mantenga alto, pero se modere a medida que se acerque el cierre del año y los valores de importaciones se comparen con una base menos afectada por el shock estabilizador de 2024, mientras que las exportaciones crecerían a un ritmo leve y afectado por las idiosincrasias de los principales sectores”, señaló Abeceb.
Del lado brasileño, la cuestión está en ver qué efecto pesa más; si cierto enfriamiento en la economía (que presiona a la baja las exportaciones argentinas) o la depreciación del real (que genera el efecto contrario). Por el lado argentino, la caída de la actividad económica en los últimos meses (que se extendería hacia fin de año) podría frenar el crecimiento de las importaciones.

