Javier Milei denunció ante la Justicia una operación de inteligencia ilegal en Casa Rosada
El Gobierno tomó la decisión luego de las filtraciones que involucran al ex titular de ANDIS, Diego Spagnuolo, en una trama de presuntas coimas.
Tras la difusión de los audios del ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), Diego Spagnuolo, sobre presuntas coimas que involucran a la primera plana del Ejecutivo, el Gobierno denunció ante la Justicia un operativo de inteligencia ilegal “con el fin de desestabilizar el país en plena campaña electoral”.
Así lo confirmó el propio vocero presidencial, Manuel Adorni, a través de sus redes sociales. “No fue una filtración. Fue un ataque ilegal, planificado y dirigido”, remarcó el funcionario. Según pudo saber este medio, la denuncia recayó en el Juzgado Federal 12, que subroga el juez federal Julián Ercolini.
Según señalaron fuentes de Casa Rosada a Ámbito, la maniobra “consistió en la captación clandestina, manipulación y difusión escalonada de audios privados manipulados de la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y otros funcionarios”.
Para el Gobierno, “no se trata de una filtración casual”, sino “de un ataque planificado que apunta directamente al núcleo de la democracia argentina que es el proceso electoral”. En ese marco, en Balcarce 50 consideran que el objetivo “fue generar caos, desinformación y condicionar ilegítimamente las próximas elecciones legislativas y nacionales”.
La denuncia del oficialismo se basa en la Ley de Inteligencia Nacional, la cual “prohíbe taxativamente a cualquier persona u organismo realizar espionaje político o manipular la opinión pública mediante actividades clandestinas”. En este marco, solicitan medidas cautelares urgentes para impedir la publicación de nuevas filtraciones.
“No se permitirá que operaciones ilegales ni injerencias extranjeras manipulen la democracia argentina; los responsables deberán rendir cuentas ante la Justicia”, deslizaron desde el Gobierno.
Entre las novedades de la causa, este lunes también se conoció que el juez federal Sebastián Casanello procesó al jefe de Seguridad de Nordelta Ariel De Vicentis por presunta obstrucción de la justicia, acusado de haber obstaculizado el procedimiento en el cual se ordenó secuestrar el celular de Jonathan Kovalivker, uno de los accionistas de la droguería Suizo Argentina investigado por los audios del ex titular de ANDIS Diego Spagnuolo.
La decisión se tomó sin prisión preventiva, luego de encontrar evidencia como mensajes vinculados a un “protocolo no escrito que exhibe un modus operandi acerca de cómo no colaborar con las fuerzas de seguridad” en caso de allanamientos.
El juez procesó a De Vicentis por “desobediencia a la autoridad, estorbo de un acto funcional y encubrimiento” con un embargo de dos millones de pesos.
De Vicentis es jefe de Seguridad de Nordelta desde hace once años y según reconstruyó la Justicia el día del operativo estaba de vacaciones pero un guardia de seguridad lo llamó delante de efectivos de la Policía de la Ciudad que habían llegado al ingreso del barrio La Isla, en el complejo privado.

