El dirigente señaló que Brasil inauguró hoy “un proceso de justicia y reparación” al sentar en el banquillo a Bolsonaro y a otros “siete de sus esbirros golpistas”. Su antecesora en el cargo y hoy ministra de Relaciones Institucionales del gobierno de Lula, Gleisi Hoffmann, dijo que el enjuiciamiento del considerado núcleo del complot golpista es “muy significativa” y afirmó que el juicio “transcurrió dentro del Estado democrático de derecho que los imputados intentaron abolir”.